La maldad reordena
...Dejar en abandono retóricas y acertijos entre tantos vericuetos que la complacencia humana habilita. Y es, que resolver desolaciones y apatías, nos lleva en detrimento a un sin fin de episodios donde el tránsito humano, se aferra a lo impuesto, abandonando opciones que podrían ser, en momentos que sólo se estabilizan las perturbaciones que la maldad reordena en nuestra espiral predispuesta al desconcierto. Díaz Casares