Esa arboleda que desnuda
el Tiempo
del Otoño ocre y frío,
deja sus ramas erguidas,
faltas de la indolencia
con la que mecían
sus hojas los vientos.
Esos vientos,
que arrullan o incordian
lo callado y quieto,
son para los árboles,
la vara cumplidora
de la sentencia del Tiempo.
JDC.