Gemidos entre presuntas
y esforzadas plegarias,
predisponen augurios,
sollozos y, miedos,
sin dejar un por si acaso,
a las razones del momento.
Y si las buscas,
habrán soluciones cercanas
a los bramidos y, a las injusticias
de este Tiempo,
que transcurre acosado
por los Mercaderes del Templo.
Yo, por ese por si acaso,
acomodo mi corazón en lo cierto,
dejando atrás y, a destiempo,
sollozos comedidos,
silencios y, predispuesto.
JDC.
... De mi humana presencia