Siempre de paso las secuencias que vive el límite humano.
Van llegando opresivas horas, remitiendo lo hecho
a disturbios pasados. Ellas traen retos nuevos, marcando sin pausa, que lo hecho queda y, al pasar, nos dejan su huella en las galerías misteriosas de la mente, donde adolecen, marcando con su esporádica luz los recuerdos. JDC.